La respuesta corta
Haz la maleta para la estación en la que aterrizas de verdad, porque Japón tiene cuatro bien marcadas, y lleva zapatos que puedas quitarte veinte veces al día. Agosto en Tokio pasa de 31°C con mucha humedad, las lluvias del tsuyu caen de principios de junio a mediados de julio, los tifones llegan de junio a diciembre, con el pico de julio a septiembre y los inviernos de Hokkaido son largos y muy nevados. Añade un adaptador para los enchufes planos de dos clavijas a 100 V, una bolsita para tu propia basura porque las papeleras públicas escasean, y efectivo para los sitios que siguen queriendo billetes. Luego revisa tus medicamentos: Japón prohíbe algunos remedios corrientes para el resfriado y la alergia, y ese es el error de equipaje con consecuencias reales.
Ropa para cuatro estaciones y la regla de los zapatos
Japón tiene cuatro estaciones muy marcadas, así que la lista cambia por completo según el mes en que vueles. Casi todo Honshu, Shikoku y Kyushu es subtropical húmedo: capas ligeras y transpirables para un agosto pegajoso por encima de 31°C, un chubasquero para el tsuyu de principios de junio a mediados de julio y para la temporada de tifones, de junio a diciembre, y un abrigo de verdad para un invierno seco y despejado en la vertiente del Pacífico. Hokkaido es más frío aún, con inviernos largos y mucha nieve. Caminarás mucho más de lo que crees, así que lleva calzado cómodo y fácil de quitar: te lo quitas en las casas, en los ryokan, en los templos y en algunos restaurantes, lo que también significa calcetines sin agujeros.
Electricidad y las cosas pequeñas que facilitan Japón
Japón usa enchufes de tipo A y B, los planos de dos clavijas, a 100 V, con 50 Hz en el este alrededor de Tokio y 60 Hz en el oeste alrededor de Osaka. Los aparatos europeos necesitan adaptador. Los cargadores de móvil y portátil aguantan los 100 V sin quejarse, pero todo lo que no esté preparado, sobre todo secadores y planchas de pelo, rendirá poco: déjalos y usa los del hotel. Lleva una batería externa, porque tirarás del móvil todo el día para mapas, traducción y horarios de tren. Dos cosas pequeñas se ganan el sitio: una bolsa para tu basura, ya que las papeleras públicas escasean y la llevas hasta encontrar una, y una toalla compacta para los onsen y los aseos.
Medicamentos: compruébalos antes de volar
Algunos medicamentos corrientes, con receta o sin ella, no se pueden introducir en Japón por una ley estrictamente aplicada sobre sustancias estimulantes. El FCDO británico cita los inhaladores Vicks, los medicamentos para alergias y problemas de senos nasales, los remedios para el resfriado y la gripe con pseudoefedrina y algunos analgésicos de venta libre con codeína. Ha habido extranjeros detenidos y deportados por esto, así que no es un trámite menor. Si viajas con medicación, consulta su situación en la embajada de Japón en tu país antes de volar, llévalo todo en su envase original con copia de la receta y no des por hecho que una farmacia japonesa te venderá un equivalente.
Tu checklist digital antes del viaje
Haz los trámites digitales en casa, con tu propio wifi, no en la sala de llegadas. Visit Japan Web, de la Digital Agency, presenta por adelantado tus declaraciones de inmigración y aduanas y te da un código QR. Descarga mapas sin conexión de las ciudades que visitarás, instala tu eSIM para aterrizar ya conectado y guarda alojamiento y vuelos donde puedas abrirlos sin datos. Lleva una funda de pasaporte que vayas a usar: debes llevar el pasaporte siempre encima y la policía puede detenerte si no puedes acreditar tu situación. Deja en casa la ropa voluminosa, lavar es fácil, y deja también la costumbre de dar propina.





