La respuesta corta
Bali cobra a los visitantes internacionales una tasa turística de IDR 150,000 (unos USD 9) por persona y por entrada, que se paga en el portal oficial Love Bali en lovebali.baliprov.go.id. Está en vigor desde febrero de 2024 y es independiente de tu visado: pagar el visado a la llegada no la incluye. El dinero financia programas de cultura y medio ambiente en la isla. Los niños también pagan, no hay exención por edad.
Paga antes de volar
La vía limpia es en línea, unos días antes de salir: escribe el nombre de cada viajero tal cual aparece en el pasaporte, el número de pasaporte y la fecha de llegada, paga con tarjeta o QRIS y el justificante QR te llega por correo. Guarda ese QR en el móvil (una captura vale) y tenlo a mano todo el viaje. Ojo con dónde tecleas el número de tarjeta: solo el dominio baliprov.go.id es oficial, y hay webs clonadas que han cobrado a viajeros «gastos de gestión» inflados por el mismo justificante. La tasa es fija, IDR 150,000; quien pida más está metiendo margen.
Pagar a la llegada
Si no has pagado por adelantado, hay mostradores en el aeropuerto y en los puertos, solo sin efectivo (tarjeta o QRIS). Funciona, pero es una cola más después de un vuelo largo, encima de inmigración y aduanas. Desde 2026 los hoteles y las agencias también pueden cobrar la tasa de forma oficial, así que no te extrañe que tu alojamiento pregunte por ella al hacer el check-in. Dos minutos en el portal desde el sofá de casa ganan a todo esto.
Quién está exento
Los turistas normales no están exentos: las exenciones cubren a titulares de permisos de residencia KITAS/KITAP, visados diplomáticos y oficiales, visados de estudiante, golden visas, visados de reagrupación familiar y tripulaciones de transporte. Los ciudadanos indonesios no pagan nada. El truco está en que casi ninguna categoría exenta se salta el sistema: solicitan la exención por ese mismo portal Love Bali, idealmente un mes antes de llegar, y llevan encima la aprobación. Si viajas con visado a la llegada o con un visado turístico C1, da por hecho que te toca pagar.
Cómo funcionan los controles en la práctica
Siendo sinceros: no hay una barrera dura. Inmigración en el aeropuerto no deniega hoy por hoy la entrada por una tasa impagada, y muchísimos visitantes han pasado sin que nadie les preguntara. Lo que sí existe son controles aleatorios: desde 2025 hay funcionarios escaneando justificantes QR en lugares como Tanah Lot, Uluwatu, Tirta Empul y Penglipuran, y la vigilancia se aprieta cada año. Por el precio de dos cafés, no compensa ser quien paga con QRIS en la puerta de un templo mientras su conductor espera. Tener datos móviles también ayuda: el correo con el justificante se recupera al momento si no guardaste nada sin conexión.
Solo Bali, y por cada entrada
Es una tasa provincial de Bali, no de Indonesia: Yakarta, Lombok y el resto del país no cobran nada parecido. Se aplica cada vez que entras en Bali, así que una nueva llegada internacional significa volver a pagar. Buena noticia para quien salta de isla en isla: según las indicaciones oficiales, las excursiones en barco que forman parte del mismo viaje, como Nusa Penida o las Gili, no han exigido un segundo pago al volver a Bali. Si sales de Indonesia a mitad de viaje y regresas después a Bali, cuéntalo como una entrada nueva y presupuesta otros IDR 150,000.






